Por primera vez en la historia los cuatro números uno de las respectivas regiones en que se divide el torneo de la NCAA se han clasificado para la Final Four. Davison, la cenicienta de la última ronda, estuvo a punto de arruinar la fiesta a Kansas y darnos una alegría a muchos, pero el postrero triple de Jason Richards se estrelló contra el tablero.
De todos las actuaciones individuales de esta segunda semana me quedo, sin duda, con la del junior de North Carolina Tyler Hansbrough. El sábado firmó 28 puntos y 13 rebotes contra la Lousville de Rick Pitino. Hansbrough sigue dejándose la piel en la cancha en cada partido y este año ha mejorado su defensa y, sobre todo, su tiro exterior.
31 marzo 2008
30 marzo 2008
Sergio Luyk, R.I.P.

La primera vez que supe de Sergio Luyk fue cuando en un número de Gigantes del Basket se anunciaba que él y David Brabender dejaban la cantera del Madrid y se iban a estudiar a Estados Unidos. Sergio coincidió en su primer año -en el C.O.U. americano- con Mike Hansen. Luego ambos seguirían sus respectivas carreras universitarias.
El siguiente recuerdo es un partido de Saint Johns, en su año senior, retransmitido por TVE. Cuando inició su carrera en la ACB jugó en el Forum de Valladolid donde tuve la oportunidad de verlo en jugar. Luego seguiría su carrera en el Real Madrid (a las órdenes de su padre) y Breogán de Lugo.
La noticia de su enfermedad me llegó siguiendo los términos de búsqueda de los usuarios que llegan a mi blog. Lamentablemente me sería confirmada poco después por su "hermano", Mike Hansen.
Hoy se ha confirmado el fatal desenlace. Sergio Luyk, R.I.P.
T.J. Ford sigue haciendo amigos
“Si este verano llegamos a un punto en el que sentimos que no va a funcionar (la pareja Calderón-Ford) entonces tendremos que tomar decisiones...” Así se despachó el viernes el general manager de los Raptors Bryan Colangelo. Traducido a lenguaje llano: T.J. Ford ya se puede ir buscando equipo. El que el mensaje no sea aún más claro se debe a que no es cosa de fastidiar más la marcha del equipo a estas alturas del año.
Parece que el culebrón Calderón-Ford continúa. Después del episodio que dio con el extremeño en el banquillo, el nuevo titular, el señor Ford, se permitió sacar la lengua a pasear y comentó algo así como que a él eso del banquillo no le va mucho. Justo lo contrario a lo que comentaba cuando su papel era el de base reserva y suficiente para cabrear, aún más, al jefe Colangelo.
Un vistazo a la prensa canadiense da para pensar que T.J. Ford, por si no tuviese bastante con sus problemas con su columna vertebral y sus irregulares actuaciones, ha cargado de razones a la directiva (con sus últimas pataletas) para ponerle en el escaparate. Después de todo, darle la titularidad hasta final de temporada puede no haber sido un mal negocio para la franquicia. Dependerá de lo que se consiga a cambio del base estrella.
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Parece que el culebrón Calderón-Ford continúa. Después del episodio que dio con el extremeño en el banquillo, el nuevo titular, el señor Ford, se permitió sacar la lengua a pasear y comentó algo así como que a él eso del banquillo no le va mucho. Justo lo contrario a lo que comentaba cuando su papel era el de base reserva y suficiente para cabrear, aún más, al jefe Colangelo.
Un vistazo a la prensa canadiense da para pensar que T.J. Ford, por si no tuviese bastante con sus problemas con su columna vertebral y sus irregulares actuaciones, ha cargado de razones a la directiva (con sus últimas pataletas) para ponerle en el escaparate. Después de todo, darle la titularidad hasta final de temporada puede no haber sido un mal negocio para la franquicia. Dependerá de lo que se consiga a cambio del base estrella.
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28 marzo 2008
Al fin Marco Belinelli!!!
Habré visto esta temporada entre veinte y treinta partidos de los Warriors y no había tenido la oportunidad de ver jugar a Marco Belinelli. Hoy le ha llegado el turno. Claro está que solamente salió cinco minutos al final del partido cuando los Warriors iban veinte arriba (contra Portland). Casi el mismo tiempo que le dejaron jugar a Sergio Rodríguez...
¡Qué felices nos las prometíamos cuando vimos cómo se las gastaba el alero italiano en la pretemporada de los Golden State Warriors!
¡Qué felices nos las prometíamos cuando vimos cómo se las gastaba el alero italiano en la pretemporada de los Golden State Warriors!
27 marzo 2008
Calderón hace un regalo a TJ Ford
Lo cuenta el propio interesado en su blog: “De hecho, ayer -por el martes-, estuve reunido con Sam Mitchell. Hablamos sobre qué podíamos hacer para que el equipo diese un paso adelante para conseguir la mejor clasificación posible de cara a los ‘playoffs’. Y entre los dos llegamos a una conclusión: TJ Ford jugará de titular esos 12 encuentros que nos quedan. Una decisión conjunta en la que se ponen los intereses del equipo por delante de los personales.”
Dicho y hecho: ayer los Raptors volvieron a jugar con Ford de titular y Calderón en el banquillo. Una situación que no se había producido desde que el base americano sufriese la grave lesión que le mantuvo apartado de las canchas durante buena parte de la temporada. Hay que decir que el experimento se saldó con victoria para los Raptors ante los Pistons. Los Raptors no recordaban la última vez que habían vencido a un equipo con un récord de victorias positivo. Lo que cabe preguntarse es ¿debe un entrenador discutir con sus jugadores sus decisiones? Y más aún ¿debe un jugador como Calderón entrar en ese juego?
Sam Mitchell ha perdido últimamente el mando del equipo. No solamente es una cuestión de la mala racha que últimamente viene sufriendo Toronto. En muchos momentos, cuando el equipo ha empezado a naufragar en la cancha no ha sido capaz de enderezar el rumbo y la sensacion últimamente era que así podría, incluso, a llegar a peligrar la clasificación para los play-offs. Esa debe haber sido la señal de alarma que se le ha encendido a Mitchell. El problema es que no deja de ser una señal de debilidad por su parte, al discutir decisiones técnicas con sus jugadores, y por otro lado su decisión permite pensar a cualquiera de sus jugadores que el jefe no tiene claro lo que hace y, lo que es peor, puede ser influenciado.
La otra cuestión es si Calderón debe discutir cuestiones como su titularidad con su entrenador y, sobre todo, aceptar verse desplazado del cinco inicial por un jugador que, a pesar de su gran potencial ofensivo, ha vuelto loco a sus compañeros cuando ha saltado a la cancha. Quizás su postura podría ser discutible en una liga como la ACB en la que la mayor parte de los jugadores entiende y defiende la idea de conjunto. El problema es que la NBA es demasiadas veces una competición de egos en la que el que más se hace notar, en todos los sentidos, tiene más posibilidades de conseguir minutos, reconocimiento y… pasta. Jose, hay que ser más egoísta.
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Dicho y hecho: ayer los Raptors volvieron a jugar con Ford de titular y Calderón en el banquillo. Una situación que no se había producido desde que el base americano sufriese la grave lesión que le mantuvo apartado de las canchas durante buena parte de la temporada. Hay que decir que el experimento se saldó con victoria para los Raptors ante los Pistons. Los Raptors no recordaban la última vez que habían vencido a un equipo con un récord de victorias positivo. Lo que cabe preguntarse es ¿debe un entrenador discutir con sus jugadores sus decisiones? Y más aún ¿debe un jugador como Calderón entrar en ese juego?
Sam Mitchell ha perdido últimamente el mando del equipo. No solamente es una cuestión de la mala racha que últimamente viene sufriendo Toronto. En muchos momentos, cuando el equipo ha empezado a naufragar en la cancha no ha sido capaz de enderezar el rumbo y la sensacion últimamente era que así podría, incluso, a llegar a peligrar la clasificación para los play-offs. Esa debe haber sido la señal de alarma que se le ha encendido a Mitchell. El problema es que no deja de ser una señal de debilidad por su parte, al discutir decisiones técnicas con sus jugadores, y por otro lado su decisión permite pensar a cualquiera de sus jugadores que el jefe no tiene claro lo que hace y, lo que es peor, puede ser influenciado.
La otra cuestión es si Calderón debe discutir cuestiones como su titularidad con su entrenador y, sobre todo, aceptar verse desplazado del cinco inicial por un jugador que, a pesar de su gran potencial ofensivo, ha vuelto loco a sus compañeros cuando ha saltado a la cancha. Quizás su postura podría ser discutible en una liga como la ACB en la que la mayor parte de los jugadores entiende y defiende la idea de conjunto. El problema es que la NBA es demasiadas veces una competición de egos en la que el que más se hace notar, en todos los sentidos, tiene más posibilidades de conseguir minutos, reconocimiento y… pasta. Jose, hay que ser más egoísta.
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25 marzo 2008
NCAA: primer fin de semana
Las dos primeras rondas del torneo de la NCAA han finalizado. Han sido cuatro días con partidos a todas horas y, como no podía ser de otra manera, ha habido de todo. De momento los grandes favoritos (North Carolina, Kansas, Memphis y UCLA) siguen adelante, así que veremos si por una vez se rompe la racha y los cuatro cabezas de serie consiguen clasificarse para la Final Four.
Los que más complicado lo tuvieron fueron los chicos de Los Ángeles. UCLA se vio avocada a un final de infarto en su partido contra Texas A&M. Los Bruins tuvieron que seguir la estela anotadora de dos jugadores, Love y Collison, que anotaron 40 de los 51 puntos de su equipo. Kevin Love también dejó siete tapones para el recuerdo.
Estas dos rondas también nos dejaron unos cuantos perdedores. La gran decepción, aunque esperada por muchos, fue la de Duke. Perdieron en segunda ronda y estuvieron a punto de hacerlo en la primera. Lo de Indiana, en cambio, sí que era previsible, tenía la condena de tenerse que enfrentarse a North Carolina en la siguiente eliminatoria, pero puso punto y final antes de lo previsto a una temporada para olvidar, en la que la atención de los medios siempre ha estado más en los despachos que en la cancha. En realidad desde que Knight fue despedido ha sido siempre así.
Por el lado de los equipos que han dado el do de pecho tenemos a Davidson, que dieron la vuelta a sus dos partidos recuperándose después de estar por debajo en el marcador en ambas ocasiones. Michigan State, por su parte parece, que se ha puesto a jugar en el momento adecuado y podrían poner en aprietos a Memphis, uno de los favoritos.
Ahora toca esperar al próximo jueves para que siga la fiesta.
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Los que más complicado lo tuvieron fueron los chicos de Los Ángeles. UCLA se vio avocada a un final de infarto en su partido contra Texas A&M. Los Bruins tuvieron que seguir la estela anotadora de dos jugadores, Love y Collison, que anotaron 40 de los 51 puntos de su equipo. Kevin Love también dejó siete tapones para el recuerdo.
Estas dos rondas también nos dejaron unos cuantos perdedores. La gran decepción, aunque esperada por muchos, fue la de Duke. Perdieron en segunda ronda y estuvieron a punto de hacerlo en la primera. Lo de Indiana, en cambio, sí que era previsible, tenía la condena de tenerse que enfrentarse a North Carolina en la siguiente eliminatoria, pero puso punto y final antes de lo previsto a una temporada para olvidar, en la que la atención de los medios siempre ha estado más en los despachos que en la cancha. En realidad desde que Knight fue despedido ha sido siempre así.
Por el lado de los equipos que han dado el do de pecho tenemos a Davidson, que dieron la vuelta a sus dos partidos recuperándose después de estar por debajo en el marcador en ambas ocasiones. Michigan State, por su parte parece, que se ha puesto a jugar en el momento adecuado y podrían poner en aprietos a Memphis, uno de los favoritos.
Ahora toca esperar al próximo jueves para que siga la fiesta.
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Atraco!
Derrota contra los Lakers. Pero el final ha tenido historia. Con cuatro segundos para el final de la prórroga uno de los árbitros ha picado en la trampa de Fisher. Fisher ha agarrado a Ellis y lo ha tirado al suelo. El árbitro, totalmente cubierto, ha pitado "algo". Resultado: falta de Ellis y derrota de los Warriors.
23 marzo 2008
Chase Budinger, Arizona
He visto varios partidos de Arizona esta temporada, incluso tuve la oportunidad de ver su victoria ante Cal en la cancha de Berkeley. Chase Budinger, jugador de segundo año, es el mejor anotador del equipo, y si fuese más egoista sería su líder sin discusión.
Es un tirador letal, que necesitará fortalecerse físicamente y ser capaz de crear sus propias situaciones de tiro para poder llegar a tener verdadero impacto en la NBA.
El vídeo está en inglés.
Es un tirador letal, que necesitará fortalecerse físicamente y ser capaz de crear sus propias situaciones de tiro para poder llegar a tener verdadero impacto en la NBA.
El vídeo está en inglés.
From UCLA with Love
His father, Stan Love, played for the Lakers and the Bullets in the early sixties. His uncle, Mike, was a musician and achieved huge success with The Beach Boys. Kevin Love is one of the biggest sensations of college season. He´s a freshman for UCLA, he´s the team leader and the center of the media´s attention. Actually that´s not a surprise because his career in high school foreshadowed his success.
Aside from having a NBA body Love has mastered the fundamentals of the game . Since he started playing ball he has dedicated his spare time to perfecting his skills to become a well-rounded player. Although he plays center, his technique allows him to shoot three pointers when it´s necessary, pass the ball to the best positioned player, or get to the best spot for the rebound.
But like everybody else, Kevin Love has weaknesses too. Neither quickness nor explosivity are his strengths and either of them can jeopardize the success of a future NBA career, where a lot of times physical power beats technical excellence. Too slow to follow his defender in a league where, theoretically, he won´t have the shelter of the zone or enough power in a competition where second efforts and gym rats rule. Time will tell.
Pedro Bringas
Aside from having a NBA body Love has mastered the fundamentals of the game . Since he started playing ball he has dedicated his spare time to perfecting his skills to become a well-rounded player. Although he plays center, his technique allows him to shoot three pointers when it´s necessary, pass the ball to the best positioned player, or get to the best spot for the rebound.
But like everybody else, Kevin Love has weaknesses too. Neither quickness nor explosivity are his strengths and either of them can jeopardize the success of a future NBA career, where a lot of times physical power beats technical excellence. Too slow to follow his defender in a league where, theoretically, he won´t have the shelter of the zone or enough power in a competition where second efforts and gym rats rule. Time will tell.
Pedro Bringas
19 marzo 2008
Greg Oden se prepara para el regreso
Greg Oden, el último número uno del draft, se pone las pilas de cara a estar preparado para su "regreso".
NCAA: todo preparado para la guerra final
Ya tenemos los cruces que decidirán el campeón del torneo de la NCAA de este año. Como siempre, opiniones para todos los gustos en relación al trabajo del comité de selección encargado de configurar el cuadro y sobre todo quejas sobre la propia configuración del comité, cuyos miembros, en muchos casos no tienen, como siempre recuerda Bobby Knight, ningún basketball background. O sea, que de baloncesto poco.
Una de las jugadas del comité ha sido emparejar a Indiana y a la favorita North Carolina en la segunda ronda (si vencen sus primeros partidos). Parece que alguien ha decidido pasar factura a los Hoosiers por el incidente Sampson. Otra cosa que no sea una victoria de NCU sería una monumental sorpresa.
Como siempre, en los corrillos más o menos frecuentados se rellenan las porras con los vencedores de cada eliminatoria, los famosos brackets, y se elige a las “cenicientas”, aquellos equipos que acaban con las aspiraciones de alguno de los favoritos. Al final, todo se decidirá en un maratón de eliminatorias a un solo partido. La primera ronda tendrá lugar los próximos 20 y 21 de marzo. Total, 32 partidos de nada.
En las pantallas de televisión aparecerán jugadores que serán muy pronto estrellas en la NBA y otros que no alcanzarán el éxito profesional pero cuyos nombres formarán parte de la leyenda de las finales universitarias. Christian Laettner o Steve Alford jugaron en la NBA pero nunca estuvieron más cerca de la gloria que cuando triunfaron en el torneo de la NCAA.
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Una de las jugadas del comité ha sido emparejar a Indiana y a la favorita North Carolina en la segunda ronda (si vencen sus primeros partidos). Parece que alguien ha decidido pasar factura a los Hoosiers por el incidente Sampson. Otra cosa que no sea una victoria de NCU sería una monumental sorpresa.
Como siempre, en los corrillos más o menos frecuentados se rellenan las porras con los vencedores de cada eliminatoria, los famosos brackets, y se elige a las “cenicientas”, aquellos equipos que acaban con las aspiraciones de alguno de los favoritos. Al final, todo se decidirá en un maratón de eliminatorias a un solo partido. La primera ronda tendrá lugar los próximos 20 y 21 de marzo. Total, 32 partidos de nada.
En las pantallas de televisión aparecerán jugadores que serán muy pronto estrellas en la NBA y otros que no alcanzarán el éxito profesional pero cuyos nombres formarán parte de la leyenda de las finales universitarias. Christian Laettner o Steve Alford jugaron en la NBA pero nunca estuvieron más cerca de la gloria que cuando triunfaron en el torneo de la NCAA.
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13 marzo 2008
05 marzo 2008
March Madness, comienza la locura
Uno de los acontecimientos más importantes de la temporada deportiva en los Estados Unidos es la March Madness, o "locura de marzo" que diríamos nosotros. Los mejores equipos de baloncesto universitario del país (los que se encuentran integrados en la División I bajo la tutela de la NCAA) se disponen a dilucidar cuál de ellos es el número uno y lo hacen en cuestión de un mes. El calendario está repleto de enfrentamientos en el que el espectáculo está dentro y fuera de la cancha y medio país sigue la competición por televisión.
Quizás en otros lugares el interés por el baloncesto universitario sea limitado pero aquí, en Estados Unidos, tiene tantos seguidores, y desde luego mucho más fanáticos, como los de la propia NBA. La forma de comportarse del seguidor del baloncesto universitario está más cerca de la del hincha europeo o hispanoamericano, por contraposición a la NBA; hay un sentimiento mayor de cercanía al equipo y las victorias y las derrotas se viven con auténtica pasión. La fiesta de marzo acaba con la Final Four, que reune a los cuatro mejores equipos, y cuyo formato es el mismo que luego han copiado las competiciones continentales europeas, dos semifinales y una final.
En el recuerdo quedan equipos y enfrentamientos míticos. La final que enfrentó a las Michigan State e Indiana State de Magic Johnson y Larry Bird, con victoria para el primero, ha quedado para la posteridad como el primer gran enfrentamiento entre los dos jugadores que harían resurgir a la NBA. Los siete títulos consecutivos a finales de los sesenta y principios de los setenta de UCLA (la universidad de Lew Alcindor, luego conocido como Kareem Abdul Jabbar, y Bill Walton) son un récord “imposible” de batir. Las dos victorias consecutivas de los Dons de San Francisco con un quinteto titular en el que jugaban tres jugadores negros (dos de ellos muy conocidos: Bill Russell y K.C. Jones) en una época, los años cincuenta, en los que jugar con un solo jugador negro podía causar disturbios entre los espectadores.
Veremos quién corta las redes de las canastas del Alamodome de San Antonio esta temporada. La locura va a comenzar.
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Quizás en otros lugares el interés por el baloncesto universitario sea limitado pero aquí, en Estados Unidos, tiene tantos seguidores, y desde luego mucho más fanáticos, como los de la propia NBA. La forma de comportarse del seguidor del baloncesto universitario está más cerca de la del hincha europeo o hispanoamericano, por contraposición a la NBA; hay un sentimiento mayor de cercanía al equipo y las victorias y las derrotas se viven con auténtica pasión. La fiesta de marzo acaba con la Final Four, que reune a los cuatro mejores equipos, y cuyo formato es el mismo que luego han copiado las competiciones continentales europeas, dos semifinales y una final.
En el recuerdo quedan equipos y enfrentamientos míticos. La final que enfrentó a las Michigan State e Indiana State de Magic Johnson y Larry Bird, con victoria para el primero, ha quedado para la posteridad como el primer gran enfrentamiento entre los dos jugadores que harían resurgir a la NBA. Los siete títulos consecutivos a finales de los sesenta y principios de los setenta de UCLA (la universidad de Lew Alcindor, luego conocido como Kareem Abdul Jabbar, y Bill Walton) son un récord “imposible” de batir. Las dos victorias consecutivas de los Dons de San Francisco con un quinteto titular en el que jugaban tres jugadores negros (dos de ellos muy conocidos: Bill Russell y K.C. Jones) en una época, los años cincuenta, en los que jugar con un solo jugador negro podía causar disturbios entre los espectadores.
Veremos quién corta las redes de las canastas del Alamodome de San Antonio esta temporada. La locura va a comenzar.
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04 marzo 2008
Ismael Santos, corazón blanco
Ismael Santos vive en Italia apartado del mundo del baloncesto. Está pensando en mudarse a Francia, donde le sería más sencillo conjuntar trabajo y montaña. Esta última es pasión descubierta gracias a mujer, Kay Rush. Atrás queda su carrera deportiva, sus años en el Real Madrid, del que llegó a ser capitán y con el que ganó, entre otros títulos, la última Copa de Europa conquistada por el equipo blanco. En el recuerdo, la imagen de un especialista en defensa, por necesidades del guión, que tuvo la gran noche de su carrera –al menos es la que ha quedado en la mente de los aficionados- cuando secó a la estrella del Knorr de Bolonia Predag Danilovic. Las necesidades del equipo, las exigencias de sus entrenadores y la calidad de sus compañeros le hicieron convertirse en un especialista, lo que acabó sepultando las habilidades en ataque del que fue jovencísimo debutante en el primer equipo del Real Madrid.
| abc.es |
La decisión de retirarse definitivamente del baloncesto, aunque “nunca se sabe lo que puede pasar en el futuro”, llegó tras poder tener la oportunidad de ver el mundo de la canasta desde otro punto de vista. “Después de decidir retirarme me tomé un año sabático. No me llamaba demasiado la atención seguir en el baloncesto, quizás soy demasiado purista y romántico para el mundo en que vivimos. De todos al final trabajé para una agencia de representantes. Durante un año y medio llevé a cabo la labor de scouting y aprendí cómo es ese trabajo y todo lo que lo rodea. Era mi primera experiencia profesional al margen del baloncesto y me sirvió para saber que no quería trabajar en algo que tuviera que ver con el baloncesto profesional. Cuando estás jugando vives como en una burbuja y luego, cuando aterrizas en la realidad, te das cuenta de todo lo que hay en ese mundo. Tampoco creo que haya que descartar nada en la vida, pero en estos momentos no me veo dentro de una organización tal y cómo está montado esto. No es una crítica, simplemente las cosas son así y las personas nos acoplamos ante las circunstancias y si algo no te gusta, simplemente no debes hacerlo, sobre todo cuando las cosas van contra tus principios”.
La decisión de elegir un devenir profesional alejado de las canchas ha tenido su reflejo en su actitud como espectador. “Como aficionado sigo muy poco el baloncesto. En directo, en los últimos años, sólo recuerdo asistir al debut como entrenador de Sasha Djorjevic, y fui porque tengo una buena relación con él; de hecho, vive también aquí y nos vemos de vez en cuando. Por televisión veo algo más, sobre todo la Euroliga ya que no tengo la posibilidad de seguir la ACB”.
Ricky Rubio
“A Ricky Rubio lo vi jugar por primera vez hace un par de años, en un campeonato de España cadete cuando yo trabajaba todavía como “scouting”. Este año lo he visto contra Olympiacos y en algún otro partido. Tiene unas manos impresionantes que le ayudan a la hora de rebotear, pasar y robar; en lo de robar me recuerda mucho a Ricky Pittis. Son esa clase de jugadores que llegan a todos los balones. Para hacer lo que está haciendo tiene que tener una cabeza privilegiada y, desde luego, en la cancha no se le ve nada tímido”.
El especialista defensivo
Siempre nos quedará el interrogante de qué hubiese sido de la carrera del excapitán blanco si se le hubiese librado de la exigencia de ser el secante del equipo, si hubiese tomado la decisión de dejar al Madrid de sus amores y haber probado ser otra clase de jugador en otro lugar. “A veces me he hecho esa pregunta, y desde luego me la han hecho muchas veces, pero no tiene respuesta. No sería ni justo ni honesto conmigo mismo pensar que, de haber sido las cosas diferentes, yo hubiese acabado siendo otro tipo de jugador. Nadie más es responsable de la propia carrera que uno mismo. Puede que me encasillase en ese “roll” de jugador defensivo y me impusiese una especie de barrera psicológica que luego no fui capaz de superar”. Algo de ello tuvo que haber, porque un jugador no se olvida de las aptitudes atacantes que ha tenido desde niño por tener que asumir un papel muy específico en su equipo. “Luego cuando echábamos concursos de tiro entre los compañeros del equipo podía meter casi las mismas canastas que Alberto Herreros o Alberto Angulo”.
Aunque la pregunta anterior le será planteada continuamente por todos los aficionados con los que se encuentre, Ismael es consciente de que todas las aportaciones suman a la hora de conformar un conjunto. “Dentro de cada equipo siempre me he dado cuenta de mi importancia. He tenido suerte de “ver” el baloncesto desde joven. El estar en un equipo campeón hacía que supiese qué hacer para jugar, siempre sabía adecuarme al equipo. Intenté seguir el ejemplo de los grandes jugadores que saben hacer en cada momento lo que el equipo necesita: a veces pasar, a veces anotar, otras defender. El baloncesto está hecho de muchas cosas y sólo una de ellas es meter puntos. Si tienes que renunciar al brillo de tu actuación personal, tú eres consciente de que lo haces por el bien del equipo, tú lo sabes y tus compañeros también. No me costó asumir ese papel porque tenía la mentalidad del baloncesto como juego de equipo, para formar un grupo hay que sacrificarse. Personalmente no me importaban las estadísticas, muchas veces son engañosas. Siempre se ve más al jugador que mete más puntos, pero yo no me fijaba en la opinión de los periodistas o los aficionados. Me preocupaba mi responsabilidad. Si no te reconocían lo que hacías pues bien y si no también. Las cosas se deben hacer cuando están de acuerdo con los propios principios”.
Un romántico del baloncesto
Santos siempre tuvo su propia opinión de lo que era importante y de lo que no lo era. En la cancha y en la vida. Tras participar en la liga ACB durante nueve temporadas llegó el momento de plantearse el futuro. “Yo tenía una idea romántica del baloncesto, pese a ello no vivo de recuerdos ni miro al pasado si no es para aprender. No soy nostálgico. Siempre había pensado que mi ilusión era retirarme en el Madrid y este equipo era para mí un sinónimo de jugar al baloncesto. A pesar de ello, cuando llego el momento lo acepté”.
Cuando llegó ese momento llegó también una gran oportunidad deportiva y vital. En el plano deportivo no fue una experiencia demasiado prolongada ya que el base-escolta orensano decidió colgar las botas a la edad, apenas rebasada la treintena, en que otros jugadores empiezan a vivir una segunda juventud. “La experiencia en Treviso fue preciosa. Entonces el Benetton era, con diferencia, la mejor organización de Europa. Allí jugué una final de liga y gané una Copa de Italia. De todos modos, el baloncesto había muerto un poco dentro de mí. Por esa sensación y por algunos problemas físicos tomé la decisión de retirarme. El breve paso por Grecia -4 meses- fue casi para decidir qué hacer con mi vida. En la vida hay que hacer las cosas con pasión. Podría haber continuado, como me recomendaba la gente, ganando un buen dinero, pero lo hubiese hecho sin ilusión. Si hubiese podido seguir en el Madrid seguramente hubiese seguido jugando, pero hubiese sido por una cuestión sentimental, porque tenía una identificación total con el equipo. En cualquier caso, no estoy arrepentido de nada”.
Ese romanticismo deportivo del que hace gala Ismael se trasluce en su idea de lo que debe ser un equipo, en lo que deben ser las bases que sustenten el deporte que le ha dado tanto. “Si yo pudiese formar un equipo de basket, lo haría con jugadores de la casa a los que sumaría un par de extranjeros con capacidad para aportar tanto dentro como fuera de la cancha. Aportar valores y principios. Creo firmemente que es eso lo que te da la victoria, siempre puedes encontrar jugadores capaces de meterte 25 puntos, pero jugadores que se sacrifiquen, que se tiren al suelo peleando por un balón... Formar a tus jugadores te da la posibilidad de darles unos valores, hacer que sientan cariño por una camiseta, eso sólo puede pasar con jugadores de fuera después de varios años en un club. Quizás sea un romántico o un tonto, no sé”.
Queda tiempo para echar una mirada atrás, al momento en el que todos nos empezamos a interesar y a entusiasmar por el deporte. “Cuando me aficioné al baloncesto en Orense, en mi colegio lo hice por ver jugadores contra jugadores, ver a un Solozábal contra un Corbalán, a Epi contra Iturriaga o a Fernando Martín contra Audie Norris. No me llamaba el partido en sí, aunque fuese un Barcelona-Real Madrid. Esos enfrentamientos me aportaban más que el propio juego o el marcador del partido. Se pierde la ilusión por el juego cuando no te puedes identificar con los jugadores, cuando no conoces a nadie. Al menos, es mi manera de ver el baloncesto”.
*esta entrada es el resumen de una conversación telefónica con Ismael Santos en el verano de 2007
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01 marzo 2008
Un regalo para Kobe
A estas alturas de la temporada parece claro que por fin Kobe Bryant se coronará como MVP de la NBA. Será la primera vez en su carrera, por mucho que pueda extrañar. Bryant tendrá mucho que agradecer la llegada de Gasol a los Lakers ya que el galardón no tiene que ver tanto con las estadísticas individuales del aspirante como con su aportación y la clasificación final de su equipo. La llegada de Pau ha marcado un antes y un después en la trayectoria de los Lakers y ser el mejor jugador del primer equipo de la conferencia oeste este año vuelve a tener premio.

El único jugador que podría poner en tela de juicio el MVP es LeBron James. Incluso las estadísticas del niño prodigio son mejores en muchos de los apartados que las de Kobe. Pero James juega en un equipo con peor récord que el de Bryant, a pesar de jugar en la conferencia este, y no parece hacer mucho mejores a sus compañeros, sino que es el capo del equipo y tiene, por otra parte parece que no podría ser de otro modo, libertad para hacer lo que quiere. Cuestión de plantilla.
En una liga en la que se valora en demasía el juego individual parece que todavía se valora la influencia de la estrella en su equipo. Así lo entendió en su día Phil Jackson cuando salvó de sí mismo a un tal Michael Jordan. Hasta la llegada de Jackson a los Bulls Jordan era el dueño del cotarro y apenas dejaba espacio a sus compañeros de equipo a los que trataba como meras comparsas. Algo parecido le sucedió a Bryant después de la marcha de Shaq. Hasta la marcha de O'Neal no tuvo más remedio que compartir cuando no ceder protagonismo ante un compañero. Ahora Odom, Farmar o Fisher parecen mejores jugadores que hace tres semanas.
Gracias Pau, gracias Phil.

El único jugador que podría poner en tela de juicio el MVP es LeBron James. Incluso las estadísticas del niño prodigio son mejores en muchos de los apartados que las de Kobe. Pero James juega en un equipo con peor récord que el de Bryant, a pesar de jugar en la conferencia este, y no parece hacer mucho mejores a sus compañeros, sino que es el capo del equipo y tiene, por otra parte parece que no podría ser de otro modo, libertad para hacer lo que quiere. Cuestión de plantilla.
En una liga en la que se valora en demasía el juego individual parece que todavía se valora la influencia de la estrella en su equipo. Así lo entendió en su día Phil Jackson cuando salvó de sí mismo a un tal Michael Jordan. Hasta la llegada de Jackson a los Bulls Jordan era el dueño del cotarro y apenas dejaba espacio a sus compañeros de equipo a los que trataba como meras comparsas. Algo parecido le sucedió a Bryant después de la marcha de Shaq. Hasta la marcha de O'Neal no tuvo más remedio que compartir cuando no ceder protagonismo ante un compañero. Ahora Odom, Farmar o Fisher parecen mejores jugadores que hace tres semanas.
Gracias Pau, gracias Phil.
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