Artículo de Ignacio López
Cohesión de equipo y algo más (ENTRADA DE ENRIQUE) (ENRIQUE: CON TU PERMISO, PONGO TU COMENTARIO COMO ENTRADA. ESPERO QUE NO TE MOLESTE. A PARTIR DE AHORA, SI NO TENÉIS INCONVENIENTE, LO HARÉ DE VEZ EN CUANDO, PORQUE MUCHOS DE VUESTROS COMENTARIOS SON MEJORES QUE MIS ENTRADAS...).
La cohesión de equipo es una variable psicológica de gran importancia en los deportes de equipo, definida por Carron como un proceso dinámico (y variable) que se refleja en la tendencia de un grupo a unirse y permanecer unido en busca de unos determinados objetivos.En esta variable deben distinguirse una dimensión social basada en las relaciones subjetivadas o preferencias personales de los componentes del equipo, y una dimensión deportivo/competitiva basada en las relaciones objetivadas, es decir, en función del propósito deportivo por el que existe el equipo.
Quizás en lo relativo a esta variable psicológica en el enfrentamiento entre los Lakers y San Antonio no exista diferencia ninguna, aunque conviene resaltar -como bien se hace en esta bitácora-, el progreso experimentado por Kobe y su equipo.
El 3er. partido parecía en su inicio coger unos derroteros magníficos para los Lakers (8-15), pero la salida de Ginóbili enchufado desde el principio con dos triples seguidos ha equilibrado, demasiado rápido quizás para Lakers, el partido (14-15). Después esta igualdad se ha mantenido hasta la mitad del 2º cuarto donde la defensa de los SPURS ha logrado abrir una diferencia de 10 puntos que se ha mantenido hasta el final del mismo. Como novedad en el tercer cuarto aunque San Antonio ha tenido su habitual sequía anotadora, los Lakers le han copiado y no sólo no ha recortado la diferencia sino que ésta ha aumentado hasta llegar a 12 puntos. El 4º cuarto ha estado definido por una horrorosa defensa de los Lakers (un auténtico "coladero"), y una nueva demostración ofensiva de Kobe ("Kobe llega tarde a la fiesta"), que de nada ha servido ante la consistencia de San Antonio y el buen hacer de su columna vertebral Parker-Ginóbili-Dunkan.
Una novedad estratégica ha sido las rotaciones distintas que ha realizado Popovich, por ej. con Barry.
Individualmente me han sorprendido Oberto en San Antonio y Farmar en los Lakers, con mucha auto-confianza y por encima de sus anteriores actuaciones.
En cuanto a nuestro Pau Gasol ha estado como el Guadiana, espléndido y omnipresente a ratos y desaparecido y perdido otras. En la parte final del 3er. cuarto y durante el 4º cuarto ha vuelto a ser ese jugador débil y fundamentalmente "quejica" que realmente se descompone.
Un saludo.
_____________________________
Completamente de acuerdo contigo, Enrique. Por eso, en la entrada anterior decía yo que precisamente San Antonio ("Los chicos del coro" como les llamaban despectivamente en la NBA por su falta de tatuajes, encontronazos con la policía, problemas con las drogas, aspavientos exagerados en la cancha, etc.) era un modelo perfecto para Los Angeles. Desde los tiempos de Robinson se han llevado muy bien y nunca ha habido celos entre ellos que se sepa, algo poco común hoy en día y si no, que se lo pregunten a los bases de Toronto.
Uno de los grandes atractivos de esta serie, al menos para mí, es ver la lucha de estrategias entre Phil Jackson y Gregg Popovich, para mí los dos mejores entrenadores de la liga desde hace una década. Al acabar el primer partido del otro día, Jackson comentó que los Spurs habían perdido los 20 puntos de ventaja por fatiga. A lo mejor quiero leer demasiado entre líneas, pero yo lo interpreté como que Popovich no había sabido dejar descansar a sus titulares a tiempo, como suele hacer él. Lo curioso es que el de San Antonio le ha hecho caso después del primer partido y sienta a sus tres estrellas todo lo que puede.
Lo que mencionas de meter a Barry en la rotación, es cierto. Bueno, un par de apuntes: si antes de esta serie no lo hizo fue porque tenía lesionado el cuátriceps desde hace meses. Luego, dijo a todo el mundo que necesitaba un tirador a toda costa. Lo primero que yo (y supongo que muchos otros) pensé fue: ¿y para qué fichaste a Bonner y a Barry? Ya sabes que se quisieron deshacer de Barry (por la edad, de nuevo), pero al final no aceptó la oferta que le hizo su gran amigo Steve Kerr en los Suns y se volvió a San Antonio. Pero ya que lo tienes, utilízalo. Irónicamente, no sólo tiró bien, sino que lo puso de base y no lo hizo nada mal. Movió bien la pelota, no tuvo pérdidas de balón e incluso hizo alguna que otra asistencia espectacular. No hay que olvidarse de que en su primer año en la liga, cuando estaba con mis adorados Clippers, ganó el concurso de mates de la NBA (creo que fue la primera y última vez que lo ganaba un blaco), o sea que ágil es, por mucho que se dedique sólo a tirar triples.
Por último, como dices, de nada sirve que Kobe meta tres heroicos triples seguidos, si no pueden parar a nadie en defensa. La defensa de los Lakers fue realmente atípica de esta temporada: un auténtico coladero. ¿Se confiaron demasiado en la victoria? Si así fue, no se enteran porque a los Spurs nadie les gana en casa...
Oberto jugó bien en ataque anteayer pero, a mi juicio, en defensa lo está haciendo horrible en esta serie. Simplemente, no tiene la movilidad de Odom ni la altura y agilidad de Pau.
Lo del "quejica de Pau", me alegro de que lo hayas notado. Ahora ya no tanto porque hay un montón de europeos, pero antes los comentadores se morían de risa con Sabonis y otros europeos que parecía que no habían cometido una falta personal en su vida: protestaban todo lo que pitaban los árbitros, con lo que pierden todo tipo de credibilidad. Creo que Pau perdió la concentración cuando le pitaron unos pasos ridículos que no habían existido. Había metido tres seguidas y con esa, habría sido cuatro seguidas, más un tiro libre adicional, más la tercera falta de Duncan. Le habría convertido en el héroe y le habría dado alas. Pero, en cambio, se decepcionó con el error arbitral y ahí acabó prácticamente su buena racha. Y, como decía en la entrada, ¿que pasó con los mates espectaculares que se metía antes? Se ha enamoradao del gancho y del medio gancho a dos manos (que lo hace muy bien, por cierto) y se le ha olvidado que no es tan bajito como para no pegarse algún mate de vez en cuando, aunque tenga a Duncan delante.
Gracias por tu excelente comentario.
Publicado en El Adelantado de Segovia
27 mayo 2008
Kevin Love se pone en forma
¿Cómo se prepara una estrella del baloncesto universitario que quiere entrar por la puerta grande en la NBA? Así lo hace Kevin Love:
Empieza el día con una sesión de pesas; seguido de un tentempié de media mañana, como todas sus comidas, preparado por una empresa de catering que ha diseñado una dieta equilibrada para tener a raya el peso del pívot, que es su principal problema; luego sesión de práctica de movimientos, y un par de horas de uno contra uno.
Almuerzo; sesión cinta de correr en una sala en la que se han simulado las condiciones para que las sensaciones del jugador sean las de correr a 9.000 pies de altitud; bicicleta; ducha; cena.
Resultado: KL ha perdido siete kilos y dicen que su tiro en suspensión es, incluso, mejor.
fuente: Los Angeles Times
Empieza el día con una sesión de pesas; seguido de un tentempié de media mañana, como todas sus comidas, preparado por una empresa de catering que ha diseñado una dieta equilibrada para tener a raya el peso del pívot, que es su principal problema; luego sesión de práctica de movimientos, y un par de horas de uno contra uno.Almuerzo; sesión cinta de correr en una sala en la que se han simulado las condiciones para que las sensaciones del jugador sean las de correr a 9.000 pies de altitud; bicicleta; ducha; cena.
Resultado: KL ha perdido siete kilos y dicen que su tiro en suspensión es, incluso, mejor.
fuente: Los Angeles Times
26 mayo 2008
La química
Artículo de Ignacio López
Yo soy de letras, pero no hay que ser muy de ciencias para darse cuenta de que la química funciona mejor este año con los Lakers que desde hace una década. No había más que ver el otro día dar saltos a Ronny Turiaf gritando Sasha, Sasha cada vez que Vujacic metía un triple. Hace un año se podía ver a Bryant echando chispas por las orejas cada vez que Walton daba un pase extra y sonaba la bocina porque era reticente a tirar. Ahora (Walton se sigue pasando un pelín a veces con lo del pase extra), le da una palmadita y lo anima con una sonrisa.
Algo ha pasado que, de repente, Kobe parece el compañero de equipo ideal cuando siempre ha tenido fama de huraño. El propio Shaq confesaba que era muy diferente del resto del equipo (más intelectual decía) y que no congeniaba mucho con los demás. Algunos especulaban que el haber pasado de los 6 a los 13 años en Italia podía ser la razón por la que parecía de otro mundo. Como digo, ahora cuando le enchufan el micrófono de espías que usan las cadenas norteamericanas, se puede escuchar a Kobe diciéndole en italiano “attenzione” a Vujacic (que es esloveno pero jugó en Italia) o incluso en serbocroata a Radmanovic o en castellano a Gasol.
En fin, que es obvio que se llevan bien y que Kobe está encantado con sus nuevos Eurolakers: el francés Turiaf, el congoleño-belga, DJ Mbenga y los tres europeos antes mencionados. No en vano Bill Russell dijo una vez que Bryant parecía un jugador extranjero. Quizá esa sea la clave del éxito de los nuevos Lakers: disfruta aprendiendo de las culturas y los idiomas de sus compañeros y confía en ellos a la hora de dejar el balón en sus manos. De Gasol, por ejemplo, ya ha dicho mil y una veces que la ventaja de jugar con él es que sabe tomar sus propias decisiones y dar la asistencia a otro jugador si no puede tirar. Su estilo europeo de juego (buen tirador de lejos, buen pasador, más finesse y menos fuerza bruta), dicen, ha sido ideal para adaptarse a la ofensiva en triángulo de Phil Jackson y la verdad es que no es normal que un jugador se adapte instantáneamente a un sistema de juego completamente nuevo (cfr. Shaq en los Suns y Kidd en los Mavericks…).
Hace poco colgué un vídeo en esta bitácora en el que aparecían Kobe, Gasol, Turiaf y Vujacic agradeciéndoles su apoyo al público angelino. Si tal vídeo tiene interés es por lo absolutamente cómodo (cosa poco común antes, como digo) que se ve Bryant entre sus eurocoleguillas. Se rumorea que en el vestuario lagunero todo son bromas e insultos graciosos, que salen a cenar juntos después de los partidos y que el ambiente no puede ser mejor. Quizá sea este el secreto del inesperado éxito de los Lakers… bueno eso y el haber fichado a un all star casi gratis… Y lo curioso del tema, ¿qué equipo, mucho antes que los Lakers, se ha distinguido por su buena química, por su ausencia de conflictos y por sus estelares base y escolta extranjeros? Sí, has acertado: los Spurs. Tienen, por tanto, en San Antonio un bueno modelo al que imitar. Veamos ahora si esa química funciona hoy en Tejas.
Entrando ya directamente al tercer partido de la serie, Kobe empieza como en el segundo partido, tirando a canasta sin pensárselo. Gasol también ha salido bien con un gancho con la izquierda, otro con la derecha, un tiro de lejos… pero le han pitado unos pasos inexistentes cuando podía haber sido la tercera falta de Duncan y eso le ha cortado el ritmo. Odom y Fisher (2 de 9 entre los dos), por el contrario, andan bajos de espíritu en la primera parte. En cuanto a los Spurs, Ginóbili tiene hoy otra expresión en la cara. Vujacic, quien ha estado haciendo un trabajo excelente en defensa, presume de conocerlo bien desde que jugaba con 17 o 18 años en Italia contra él, pero en la primera parte no ha podido con él. Parker, que mete muchos más puntos bajo el aro que muchos pívots, empieza a entrar en calor también y a entrar a canasta sin miedo, algo que no hizo en el segundo partido. Como resultado, los Spurs tienen, por ahora, el control del partido y se han ido al descanso con diez puntos de ventaja.
En el tercer cuarto Gasol ha fallado ya varias por no ir con suficiente fuerza al aro. Lleva 13 puntos y 5 rebotes. Van 12 puntos abajo. ¿Se la jugará Jackson en el último cuarto dejando a Kobe en el banquillo como suele hacer? Pues sí, confía en su joven banquillo y sale con Farmar (21 años), Vujacic (24) y Turiaf (25). Con Kobe y Gasol descansando, pierden de 17. Jackson hizo lo mismo en el último partido contra Utah y al final le salió bien. Veremos si se repite la historia. De momento, Kobe ha colado 3 triples.
Como decíamos en la anterior entrada, en casa el banquillo ayuda más. Brent Berry ha hecho buenos pases y ha metido unas canastas claves. Oberto, quien había sido nulo en defensa en los dos primeros partidos, está contribuyendo también. Pero las estrellas, que son las que cuentan, han respondido: Ginóbili se sienta con 30 puntos (5 triples en la primera parte) y Duncan con 22 pts, 22 rebotes y 5 asistencias. Parece que los Spurs han recobrado la confianza.
Gasol, por su parte, ha acabado con 15 puntos y 5 puntos en una actuación, de nuevo, discreta. La clave del partido (en mi humilde opinión): a veces Jackson juega demasiado a la lotería. Yo creo que no debería haber sentado a Kobe y a Gasol al principio del último cuarto.
publicado en El Adelantado de Segovia
Yo soy de letras, pero no hay que ser muy de ciencias para darse cuenta de que la química funciona mejor este año con los Lakers que desde hace una década. No había más que ver el otro día dar saltos a Ronny Turiaf gritando Sasha, Sasha cada vez que Vujacic metía un triple. Hace un año se podía ver a Bryant echando chispas por las orejas cada vez que Walton daba un pase extra y sonaba la bocina porque era reticente a tirar. Ahora (Walton se sigue pasando un pelín a veces con lo del pase extra), le da una palmadita y lo anima con una sonrisa.
Algo ha pasado que, de repente, Kobe parece el compañero de equipo ideal cuando siempre ha tenido fama de huraño. El propio Shaq confesaba que era muy diferente del resto del equipo (más intelectual decía) y que no congeniaba mucho con los demás. Algunos especulaban que el haber pasado de los 6 a los 13 años en Italia podía ser la razón por la que parecía de otro mundo. Como digo, ahora cuando le enchufan el micrófono de espías que usan las cadenas norteamericanas, se puede escuchar a Kobe diciéndole en italiano “attenzione” a Vujacic (que es esloveno pero jugó en Italia) o incluso en serbocroata a Radmanovic o en castellano a Gasol.
En fin, que es obvio que se llevan bien y que Kobe está encantado con sus nuevos Eurolakers: el francés Turiaf, el congoleño-belga, DJ Mbenga y los tres europeos antes mencionados. No en vano Bill Russell dijo una vez que Bryant parecía un jugador extranjero. Quizá esa sea la clave del éxito de los nuevos Lakers: disfruta aprendiendo de las culturas y los idiomas de sus compañeros y confía en ellos a la hora de dejar el balón en sus manos. De Gasol, por ejemplo, ya ha dicho mil y una veces que la ventaja de jugar con él es que sabe tomar sus propias decisiones y dar la asistencia a otro jugador si no puede tirar. Su estilo europeo de juego (buen tirador de lejos, buen pasador, más finesse y menos fuerza bruta), dicen, ha sido ideal para adaptarse a la ofensiva en triángulo de Phil Jackson y la verdad es que no es normal que un jugador se adapte instantáneamente a un sistema de juego completamente nuevo (cfr. Shaq en los Suns y Kidd en los Mavericks…).
Hace poco colgué un vídeo en esta bitácora en el que aparecían Kobe, Gasol, Turiaf y Vujacic agradeciéndoles su apoyo al público angelino. Si tal vídeo tiene interés es por lo absolutamente cómodo (cosa poco común antes, como digo) que se ve Bryant entre sus eurocoleguillas. Se rumorea que en el vestuario lagunero todo son bromas e insultos graciosos, que salen a cenar juntos después de los partidos y que el ambiente no puede ser mejor. Quizá sea este el secreto del inesperado éxito de los Lakers… bueno eso y el haber fichado a un all star casi gratis… Y lo curioso del tema, ¿qué equipo, mucho antes que los Lakers, se ha distinguido por su buena química, por su ausencia de conflictos y por sus estelares base y escolta extranjeros? Sí, has acertado: los Spurs. Tienen, por tanto, en San Antonio un bueno modelo al que imitar. Veamos ahora si esa química funciona hoy en Tejas.
Entrando ya directamente al tercer partido de la serie, Kobe empieza como en el segundo partido, tirando a canasta sin pensárselo. Gasol también ha salido bien con un gancho con la izquierda, otro con la derecha, un tiro de lejos… pero le han pitado unos pasos inexistentes cuando podía haber sido la tercera falta de Duncan y eso le ha cortado el ritmo. Odom y Fisher (2 de 9 entre los dos), por el contrario, andan bajos de espíritu en la primera parte. En cuanto a los Spurs, Ginóbili tiene hoy otra expresión en la cara. Vujacic, quien ha estado haciendo un trabajo excelente en defensa, presume de conocerlo bien desde que jugaba con 17 o 18 años en Italia contra él, pero en la primera parte no ha podido con él. Parker, que mete muchos más puntos bajo el aro que muchos pívots, empieza a entrar en calor también y a entrar a canasta sin miedo, algo que no hizo en el segundo partido. Como resultado, los Spurs tienen, por ahora, el control del partido y se han ido al descanso con diez puntos de ventaja.
En el tercer cuarto Gasol ha fallado ya varias por no ir con suficiente fuerza al aro. Lleva 13 puntos y 5 rebotes. Van 12 puntos abajo. ¿Se la jugará Jackson en el último cuarto dejando a Kobe en el banquillo como suele hacer? Pues sí, confía en su joven banquillo y sale con Farmar (21 años), Vujacic (24) y Turiaf (25). Con Kobe y Gasol descansando, pierden de 17. Jackson hizo lo mismo en el último partido contra Utah y al final le salió bien. Veremos si se repite la historia. De momento, Kobe ha colado 3 triples.
Como decíamos en la anterior entrada, en casa el banquillo ayuda más. Brent Berry ha hecho buenos pases y ha metido unas canastas claves. Oberto, quien había sido nulo en defensa en los dos primeros partidos, está contribuyendo también. Pero las estrellas, que son las que cuentan, han respondido: Ginóbili se sienta con 30 puntos (5 triples en la primera parte) y Duncan con 22 pts, 22 rebotes y 5 asistencias. Parece que los Spurs han recobrado la confianza.
Gasol, por su parte, ha acabado con 15 puntos y 5 puntos en una actuación, de nuevo, discreta. La clave del partido (en mi humilde opinión): a veces Jackson juega demasiado a la lotería. Yo creo que no debería haber sentado a Kobe y a Gasol al principio del último cuarto.
publicado en El Adelantado de Segovia
Steve Nash puede comprarse su propio equipo de fútbol
Al parecer, la estrella canadiense tiene la intención de invertir en una futura franquicia canadiense de la MSL. La sede del equipo estaría en Montreal. Nash, aprovechando que los Suns ya están de vacaciones, está haciendo negocios.
En cuanto al «otro negocio», todavía no hay nada sobre una posible salida de Phoenix.
25 mayo 2008
La tercera edad
Artículo de Ignacio López
Se dice que en los partidos en casa el banquillo suele ayudar pero que los que se juegan fuera los ganan los titulares. Los Spurs de este año parecen haber corroborado ese saber convencional. El hecho es que si yo fuera un jugador de este equipo y no me llamara Duncan, Parker, Ginóbili, Udoka u Oberto, empezaría ya mismito a hacer las maletas, se gane o se pierda esta serie. Hace ya varias entradas en esta bitácora habíamos comentado lo de la edad de los Spurs y, aunque por ahora han salvado el pellejo, cada vez se hace más visible que no se puede prorrogar más una renovación de las grandes y que se tienen que deshacer del grupo de la tercera edad que tienen en el banquillo antes de que dejen de tener ningún valor en el mercado.
El propio Ginóbili reconoció el otro día que, a pesar de que se habla tanto de toda la experiencia que tienen, en el partido del otro día demostraron que estaban lentos y viejos. Por el contrario, el entrenador, Gregg Popovich, lleva toda la temporada burlándose de los comentarios de la prensa con respecto a la edad media del equipo y recordándoles que, cuando ganaron el anillo el año pasado, todos decían que era gracias a su experiencia. Pero Gregg, por si tú también lees esta bitácora (estoy seguro de ello), pídele a Manu que te traduzca esto al inglés: cuando las barbas del vecino veas pelar… Te recuerdo que los Miami Heat ganaron el anillo hace un par de años, no cambiaron de jugadores y mira dónde andan ahora…
Si ganan este año los de San Antonio, que todavía pueden hacerlo, por supuesto, serán el equipo más viejo de la historia en hacerlo, con casi 32 años de media en una liga donde la media de edad es de 27 años. Ahora mismito son el cuarto equipo más viejo de la historia de la NBA (después de los Knicks y los Rockets de la temporada 87-88 y los Blazers de 2000-2001). A Robert Horry (38 este verano y acaba de tirar a la esquina superior izquierda del tablero), Bruce Bowen (o Eduardo Manostijeras, como le llama Phil Jackson, 37 al mes que viene), Michael Finley (35 años; 0 puntos en el primer partido), Kurt Thomas (35) y Brent Barry y Damon Studemire, que creo que lucharon en las trincheras alemanas de la Primera Guerra Mundial, hace tiempo que se les notan las canas.
De hecho, sólo el parisino Parker, recién casado y con 26 añitos, está en lo mejorcito de la vida. Aun así, Popovich ha aprendido la lección y en vez de dejar que la fatiga arruine el partido de sus titulares, sienta a Parker en el primer cuarto para que descanse un poco. Sus compañeros de triunvirato, Ginóbili (31) y Duncan (32), están también en el lado más feo de la barrera de los 30. Por otra parte, aunque siga dominando, a nadie se le escapa que Tim Duncan ya no es el que era.
Es cierto que han ganado 4 de los 9 últimos campeonatos pero me da a mí que éste será el año en que definitivamente entregarán el testigo de la conferencia oeste a los jovencísimos Lakers, con lo que (para los pocos a los que nos gusta el baloncesto de verdad y no sólo los mates espectaculares) desaparecerá o una de las mejores defensas en muchos, muchos años.
Dicho esto, y en defensa de los Spurs, que siempre me han caído bien, tengo que agregar una cosa. Dicen por aquí que son malísimos para los índices de la audiencia de la NBA. Que aburren a las vacas, con los 20 minutos que se toma Duncan para tirar un tiro libre, con las aburridísimas entrevistas que concede, con la poca gesticulación tipo choques de pecho y demás. Es cierto: no venden horas de televisión como los Lakers; ni se lanzan a las gradas a pegar a los espectadores como los Pacers; ni se pelean entre ellos en sagas mediáticas de telenovela tipo Kobe vs. Shaq. Pero como decía en su tiempo Obradovic, el espectáculo está en ganar y de eso, han dado unas cuantas lecciones en los últimos años.
En cualquier caso, se ha notado también que el mazazo psicológico de haber perdido un primer partido que tenían casi ganado ha afectado a los Spurs, como les pasó a los Suns antes que a ellos. Otro gallo cantará en San Antonio donde meten 15 puntos más por partido que fuera, pero de momento la cosa se les ha puesto fea. En el segundo partido de la serie la Mamba Negra ha decidido esta vez empezar tirando y dejarse de frivolidades. Mejor así; Gasol ha tenido un partido discreto, pero con buenos pases; Fisher (que jugó muy mal en el primer partido pero que hace años, en otro partido contra los Spurs, estableció un récord de la NBA en triples en los playoffs con 15 nada menos) ha hecho un buen partido también; y Odom ha dominado bajo los tableros. Un pasito más cerca de la final y, por tanto, del anillo de campeones.
publicado en El Adelantado de Segovia
Se dice que en los partidos en casa el banquillo suele ayudar pero que los que se juegan fuera los ganan los titulares. Los Spurs de este año parecen haber corroborado ese saber convencional. El hecho es que si yo fuera un jugador de este equipo y no me llamara Duncan, Parker, Ginóbili, Udoka u Oberto, empezaría ya mismito a hacer las maletas, se gane o se pierda esta serie. Hace ya varias entradas en esta bitácora habíamos comentado lo de la edad de los Spurs y, aunque por ahora han salvado el pellejo, cada vez se hace más visible que no se puede prorrogar más una renovación de las grandes y que se tienen que deshacer del grupo de la tercera edad que tienen en el banquillo antes de que dejen de tener ningún valor en el mercado.
El propio Ginóbili reconoció el otro día que, a pesar de que se habla tanto de toda la experiencia que tienen, en el partido del otro día demostraron que estaban lentos y viejos. Por el contrario, el entrenador, Gregg Popovich, lleva toda la temporada burlándose de los comentarios de la prensa con respecto a la edad media del equipo y recordándoles que, cuando ganaron el anillo el año pasado, todos decían que era gracias a su experiencia. Pero Gregg, por si tú también lees esta bitácora (estoy seguro de ello), pídele a Manu que te traduzca esto al inglés: cuando las barbas del vecino veas pelar… Te recuerdo que los Miami Heat ganaron el anillo hace un par de años, no cambiaron de jugadores y mira dónde andan ahora…
Si ganan este año los de San Antonio, que todavía pueden hacerlo, por supuesto, serán el equipo más viejo de la historia en hacerlo, con casi 32 años de media en una liga donde la media de edad es de 27 años. Ahora mismito son el cuarto equipo más viejo de la historia de la NBA (después de los Knicks y los Rockets de la temporada 87-88 y los Blazers de 2000-2001). A Robert Horry (38 este verano y acaba de tirar a la esquina superior izquierda del tablero), Bruce Bowen (o Eduardo Manostijeras, como le llama Phil Jackson, 37 al mes que viene), Michael Finley (35 años; 0 puntos en el primer partido), Kurt Thomas (35) y Brent Barry y Damon Studemire, que creo que lucharon en las trincheras alemanas de la Primera Guerra Mundial, hace tiempo que se les notan las canas.
De hecho, sólo el parisino Parker, recién casado y con 26 añitos, está en lo mejorcito de la vida. Aun así, Popovich ha aprendido la lección y en vez de dejar que la fatiga arruine el partido de sus titulares, sienta a Parker en el primer cuarto para que descanse un poco. Sus compañeros de triunvirato, Ginóbili (31) y Duncan (32), están también en el lado más feo de la barrera de los 30. Por otra parte, aunque siga dominando, a nadie se le escapa que Tim Duncan ya no es el que era.
Es cierto que han ganado 4 de los 9 últimos campeonatos pero me da a mí que éste será el año en que definitivamente entregarán el testigo de la conferencia oeste a los jovencísimos Lakers, con lo que (para los pocos a los que nos gusta el baloncesto de verdad y no sólo los mates espectaculares) desaparecerá o una de las mejores defensas en muchos, muchos años.
Dicho esto, y en defensa de los Spurs, que siempre me han caído bien, tengo que agregar una cosa. Dicen por aquí que son malísimos para los índices de la audiencia de la NBA. Que aburren a las vacas, con los 20 minutos que se toma Duncan para tirar un tiro libre, con las aburridísimas entrevistas que concede, con la poca gesticulación tipo choques de pecho y demás. Es cierto: no venden horas de televisión como los Lakers; ni se lanzan a las gradas a pegar a los espectadores como los Pacers; ni se pelean entre ellos en sagas mediáticas de telenovela tipo Kobe vs. Shaq. Pero como decía en su tiempo Obradovic, el espectáculo está en ganar y de eso, han dado unas cuantas lecciones en los últimos años.
En cualquier caso, se ha notado también que el mazazo psicológico de haber perdido un primer partido que tenían casi ganado ha afectado a los Spurs, como les pasó a los Suns antes que a ellos. Otro gallo cantará en San Antonio donde meten 15 puntos más por partido que fuera, pero de momento la cosa se les ha puesto fea. En el segundo partido de la serie la Mamba Negra ha decidido esta vez empezar tirando y dejarse de frivolidades. Mejor así; Gasol ha tenido un partido discreto, pero con buenos pases; Fisher (que jugó muy mal en el primer partido pero que hace años, en otro partido contra los Spurs, estableció un récord de la NBA en triples en los playoffs con 15 nada menos) ha hecho un buen partido también; y Odom ha dominado bajo los tableros. Un pasito más cerca de la final y, por tanto, del anillo de campeones.
publicado en El Adelantado de Segovia
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