19 julio 2014

Lebron James vuelve a casa

lebron James

En unos pocos años, en las pantallas de cualquier cine -si es que no los han cerrado todos ya- se proyectará un biopic sobre la vida de LeBron James. En él, en el verano de 2014, veremos como nuestro protagonista se levantará sobresaltado y sudoroso por culpa de una pesadilla. Su subconsciente le trae recuerdos de cuatro años atrás, cuando los fans de los Cavaliers quemaban sus camisetas y decían cosas muy feas de él.

Luego, quizás, la narración nos llevará hasta el verano de 2010, cuando nuestro héroe sufría horrores para decidir qué hacer con su carrera. Finalmente, eligiría Miami. También veremos al malvado protagonista de la historia, Dan Gilbert, el propietario de los Cavaliers, despotricar contra él y lanzarle una maldición en forma de carta en la que le dice que se va a comer los mocos en el sur. No veremos la presentación del big three de Miami en la que Lebron empezó a prometer títulos como rosquillas, o quizás sí, pero será una versión que no tendrá nada que ver con la realidad, algo light.

Veremos al rey ganando y perdiendo y llegaremos otra vez al presente. Con una lágrima asomando por uno de sus ojos -el izquierdo-, Lebron, pensativo, anunciará, ante la cámara, conteniendo su emoción: vuelvo a casa. Antes, claro, se habrá reconciliado con un abrazote con el malo, que finalmente resultará no serlo tanto y hasta tendrá su corazoncito y una cuenta corriente de lo más sana.

Luego llegaremos, piano, piano, hasta 2016... o quizás hasta 2015.