El titular está traducido libremente del original “The played great in the third quarter and we played like crap”. Así se despidió de la prensa Kobe Bryant. A la primera pregunta respondió que para recuperarse de algo así, esa noche tendrían que beber mucha cerveza, mucho vino y unos cuantos chupitos… unos veinte. Y mañana (hoy) a trabajar.
El gesto de cabreo con el que Bryant afrontó la rueda de prensa posterior al partido es impagable y entendible. No todos los días se dejan escapar 24 puntos de ventaja, y menos en una final de la NBA. Otro momento para la historia de las finales.
Ahora lo que hace falta es que sus compañeros se pongan las pilas, igual que él, y que Jackson, al que le están cayendo palos, justificados, por sus decisiones, sobre todo a la hora de las rotaciones. Hace 25 años Larry Bird dijo algo así (nuevamente traducción libre) que habían jugado como unas nenazas. También era una final Celtics-Lakers. El partido siguiente sus compañeros pillaron la indirecta y Rambis casi sale sin cabeza. Los Celtics se llevaron la final.
La pregunta es: ¿qué equipo ha sido capaz de remontar un 3-1 en una final de la NBA?
Ninguno.

