Kevin Laue -2,08 metros y 97 kilos- juega de pívot para el
Manhattan College (primera división de la NCAA).
Sus estadísticas en su año de novato no han sido especialmente brillantes; en apenas tres minutos de juego ha promediado 0,4 puntos, 0,7 rebotes y 0,2 tapones. Nada del otro jueves si no tuviésemos en cuenta que Kevin juega con una sola mano.
En el útero materno, el cordón umbilical se le había enrollado alrededor del cuello y el feto no tuvo otra que sacrificar el desarrollo de una de sus extremidades para evitar perecer ("¿Una mano o la vida? Un trueque sencillo", dice Laue). El camino, hasta que
Barry Rohrssen le ofreció una beca para jugar en la primera división de la NCAA, no fue nada sencillo.
Después de su época en
high school, en la que demostró ser un gran reboteador y un mejor taponeador, Laue se tuvo que conformar con ofertas para jugar en la segunda división de la liga universitaria; finalmente firmaría por
Fork Union Military Academy.
No obstante, la estancia en
la mili fue corta. En un partido de pretemporada, Kevin se despachó con 12 puntos, 5 rebotes y 5 tapones contra jugadores que ya se habían comprometido con Oklahoma, Baylor o Kansas. Por suerte, Barry
Rohrssen pasaba por allí y se acababa de quedar con una plaza libre en la plantilla.
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