09 julio 2017

Once Brothers: Petrovic y Divac

Once Brothers, documental producido por ESPN, traerá muchos recuerdos a aquellos que se sentaban ante el televisor hace más de 20 años para disfrutar, y padecer, el juego de los plavi.

Las guerras que asolaron a la antigua Yugoslavia en la década de los noventa del siglo XX se llevaron por delante la vida de miles de personas. También rompieron en pedazos una gran selección, la mejor cantera del baloncesto europeo y la amistad entre Drazen Petrovic -croata- y Vlade Divac -serbio-.

No sabemos qué habría dicho ante las cámaras el genio de Sibenik si aquel fatídico accidente de tráfico en una autopista alemana no hubiese acabado con su vida. Lo que queda claro -y no hace falta más que ver el telediario cualquier día- es que seguimos en manos de ciertos especímenes a los que no les importa muy poco que aquellas tragedias sigan repitiéndose.

Ver el vídeo de Once Brothers (en inglés)


09 diciembre 2016

Gente que te encuentras en el gimnasio: Gheorghe Mureșan

george muresan


Hace una semana lo vi en el gimnasio, moviéndose todavía mucho más lentamente de lo que lo hacía como jugador. Supongo que hacía pesas, tratando de luchar contra las complicaciones físicas derivadas de la acromegalia o quizás solo hacía ejercicio, como el resto de los que allí estábamos. Rechazó mi petición de una foto con la excusa de que no estaba permitido sacarlas en las instalaciones, me dio las gracias y siguió ejercitándose.

Por lo visto, Gheorghe Mureșan lleva ya unos años viviendo en el condado de Montgomery (Maryland).

La carrera de Muresan en la NBA


El rumano jugó en la NBA desde 1993 hasta 2000. Fue elegido en la segunda ronda del draft de 1993, con el número 30, por los Washington Bullets con los que jugó sus primeras cuatro temporadas en la liga.

En la temporada 1995-96 fue elegido el jugador con mayor progresión, con promedios de 14,5 puntos, 9,6 rebotes y 2,26 tapones por partido. Tras los Bullets, jugó con los New Jersey Nets dos temporadas hasta que finalmente sus persistentes problemas de espalda pusieron fin a su carrera en la NBA. Luego jugó una temporada más en Francia y cuatro más con los Maryland Nighthawks, una franquicia de una liga semiprofesional.

En Washington coincidió con Muggsy Bogues, el jugador de menor altura de la historia de la NBA y llevaba el número 77 haciendo referencia a su altura (7 pies y 7 pulgadas; 2,32 metros de altura).

Récords de altura


Muresan es la segunda persona más alta viva de entre todos los ciudadanos de la Unión Europea, tras el también ex jugador Neil Fingleton (ex CB Illescas y CB Ciudad Real) que apenas le saca unos milímetros.

Muresan es, junto a Manute Bol, el jugador más alto de toda la historia de la NBA.

El hijo de Muresan


El hijo mayor de Muresan, George, es jugador de primer año de la Universidad de Georgetown.


29 octubre 2016

Loquillo, ese jugador de baloncesto

Loquillo lleva, en solitario o con Los Trogloditas, más de un cuarto de siglo encima de los escenarios. Atrás quedan una veintena de discos publicados, cientos de miles vendidos e incluso una nominación a los Grammy por su disco Balmoral.

Loquillo
No descubrimos nada si decimos que lo suyo, antes de querer ser feliz con un camión, era el balón de baloncesto. En las canchas de Barcelona compartió vestuario con Epi -en el Colegio Alpe- y llegó a jugar en el añorado Cotonificio, a las órdenes de Aíto García Reneses, junto con Andrés Jiménez. En aquel entonces jugaba de dos.

Como curiosidad, resulta que su apodo se lo debe a uno de los más grandes del basket español, Epi. Se lo contó a Olga Viza en una entrevista:
"En un Campeonato de España de escolares salté para coger un pase de Epi, pero me lanzó la pelota a tal velocidad que acabé empotrado en la valla de protección. Se acercó y me dijo: "Ya no eres el pájaro loco", ahora pareces un loquillo". Y lo que decía Epi iba a misa. Me empezaron a llamar así y lo que parecía casi una humillación se ha convertido en una marca".
Loquillo todavía se reúne de vez en cuando para jugar con sus ex compañeros de equipo y también lo hace con la selección catalana de veteranos: “Juego con Creus o Solozábal, a los que es una gozada ver jugar. Creo que Nacho podría jugar todavía en la liga ACB”.

En el vídeo de Memorias de jóvenes airados se le puede ver jugar con alguno de sus antiguos compañeros: Epi, Nacho Solozábal, Andrés Jiménez, Manolo Flores y Javier Mendiburu.


¿Su ídolo en la NBA? Bird, otro pájaro...

José María Sanz Beltrán anda ahora metido en más cosas, además de la música y del basket, como escribir novelas y producir documentales.

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