Esta tarde los
Knicks han vuelto a pasar por otro ridículo de los gordos. Al final "sólo" han perdido 124-93, pero es que el agujero podía haber sido mucho mayor. Enfrente,
Lebron James y los suyos -cuando se unan a la banda
el hijo pródigo y
el rapero, a estos sólo los puede parar
Ron Artest a puñetazo limpio- pasándoselo estupendamente. Tan bien se lo estaba pasando James que uno llegaba a dudar que la temporada que viene
El Rey vaya a estar en Manhattan: así no se trata a tus nuevos colegas -si es que queda alguno de la plantilla actual en octubre-.
En
Campo de Sueños, aquella película sobre béisbol protagonizada por Kevin Costner, el personaje principal oía voces que le decían algo así como: "Si lo construyes, él vendrá". Al final, Él vino. ¿Sucederá lo mismo en la Gran Manzana?
Dando por sentado que
Mike D´Antoni seguirá al pie del cañón, y teniendo en cuenta que sólo cuatro jugadores tendrán contrato en vigor a final de temporada -Curry, Wilson Chandler,
Danilo Gallinari y Toney Douglas- la pregunta que más de un sufrido aficionado de los Knicks se hará es: ¿Y si Lebron no viene?
Lebron irá a Nueva York si lo que le interesa es el dinero y vivir en un ático en
Chelsea, pero si lo que busca es seguir ganando anillos -sí, a estas alturas apostamos por los Cavs para llevarse el campeonato- lo mejor es que se vaya a otra parte, porque a los Knicks, como siempre, les sigue haciendo falta tiempo. Esperemos que no sea el mismo que ha pasado desde que ganaron su último anillo. Aquellos eran
otros tiempos.