Después de haberse perdido el inicio de temporada y de haber sido, con los números en la mano, el jugador del partido, la entrevista normal hubiese sido la de Pau; pero él sigue en su puesto, en el de número dos del escalafón. O quizás sea el tercero, si tenemos en cuenta a quién tienen los Lakers dirigiendo todo el cotarro. En Memphis, Pau Gasol era de sobra el mejor jugador del equipo, la estrella de la franquicia. En otros muchos equipos ahora mismo sería el número uno. ¿Veremos en el futuro a PG como "el jefe"?
La respuesta es no. Por carácter y por convicción -él aprendió a jugar en otro baloncesto- lo suyo es lo de ser "uno más": Pau sabe dónde está su sitio; igual que los medios saben que hay jerarquías que hay que respetar.
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