Pero que a esas características se les pueda llegar a unir el descaro, y la insolencia del de Sibenik es algo mucho más difícil.
Por supuesto que hubo un Petrovic antes y otro después del inicio de su aventura en la NBA. En realidad, tuvo que esperar a fichar por los Nets para poder desplegar todo, o casi todo, su arsenal ofensivo. Pero fue en Europa donde, sin duda, dejó muchas más muestras de su calidad como jugador. Con permiso de Sabonis, el mejor de la historia del basket europeo.

